Buenos tardes. Esta es la primera actividad. Vamos a leerla y al final desarrollaremos el taller que propongo.
Quien sirve a otros, respeta sus valores y a las personas. Sabe que a veces ese respeto puede retrasar la cosecha de los resultados de su trabajo, pero no se molesta por eso. Prefiere esperar el momento. No conquista sus victorias caminando sobre cadáveres. No utiliza artificios engañosos; primero porque contraría su corazón, y segundo, porque sabe que una victoria alcanzada de esa manera destruye la confianza y el respeto que siente por sí mismo.
Una historia antigua cuenta que a un rey muy viejo lo buscó cierto día su hijo, para decirle: -- Padre, pienso que ya llegó la hora de que me prepare para asumir el trono. El tiempo está pasando y, cuando llegue mi turno, quiero ser un gran rey para nuestro pueblo, como lo has sido tu; o mejor si se puede. ¿Qué me aconsejas?
El viejo contesto, aceptando que su hijo tenía razón y valorando su búsqueda de hacerse cada vez mejor como persona y como candidato al trono: -- Lo más importante es saber qué es moral, que es ética y que es el servicio. Busca a mi maestro para aprender con él sobre los temas en cuestión.
El joven príncipe fue hasta donde la persona indicada, un maestro todavía más viejo que su padre, y le contó lo que deseaba. Después de oírlo, el maestro dijo: --Yo soy profesor de artes marciales. No sé nada sobre moral, ni sobre ética y menos sé que es el servicio; no entiendo porqué su padre lo envío donde mi. El joven pensó: “Tal vez mi padre esté equivocado. Pero si él me mandó aquí, debe haber alguna razón”. Y se quedó.
Al día siguiente iniciaron los entrenamientos. El maestro dijo: --Cada vez que me acerque a ti, y no lo notes, voy a golpearte con mi bastón y le mostró un garrote gigantesco. El joven pensó: “Yo soy joven, él es viejo. Estaré alerta y me será fácil verlo llegar y me pondré en guardia”.
Después de un tiempo de poner atención, de estar atento y vigilante, el joven empezó a distraerse, a veces con el ruido de los pájaros, a veces con el sonido del viento, con el transito de las jovencitas. En esos momentos, el maestro se acercaba, él no se enteraba y recibía su garrotazo. Y recibió muchos golpes. Hasta que el joven DECIDIÓ sumergirse en tal grado de atención, de vigilancia, que tan pronto llegaba el maestro, aun cuando se le acercase como en un pase de magia, lo advertía y se ponía en guardia.
Al llegar a éste nivel, el maestro decisión profundizar los entrenamientos y le dijo: --Hasta ahora sólo te golpeé en los momentos en que estabas despierto y no te dabas cuenta de mi presencia; a partir de éste momento voy a golpearte con mi bastón, cuando no te des cuenta de que yo me acerco mientras duermes.
El joven pensó: "Yo soy joven, el es viejo, Voy a permanecer despierto hasta que él se canse y luego descanso yo. Sin embargo, el que se cansó primero, después de un tiempo, fue el príncipe. El maestro se acercaba y, viendo al joven adormecido, lo golpeaba con el bastón. Y recibió muchos garrotazos, hasta que DECIDIÓ estar tan atento, tan vigilante, que entrando nuevamente en tal grado de atención, aun dormido, era capaz de advertir la presencia del viejo; y se ponía en guardia.
El maestro decidió que al día siguiente irían a descansar antes de las próximas lecciones. Estaban tomando el sol cuando el príncipe pensó: “Quiero ver si este viejo es capaz de advertir que me aproximo. Voy a tomar el bastón y le voy a dar un bastonazo, para así sacarme al menos una espinita después de haber recibido tanto garrote”. Cuando el joven inició el movimiento de levantarse, el viejo le dijo: --Ni siquiera lo intentes. Si te llegas a acercar a mí con esa intención, vas a recibir tal zurra, que jamás me olvidarás.
El príncipe se sorprendió mucho con la capacidad de percepción del viejo y continuó relajado, tomando el sol. Entonces el viejo, a su turno, pensó: “Qué muchacho tan abusivo. Le voy a dar una lección.”
Pero, cuando el viejo se estaba levantando para coger el garrote, escuchó que el muchacho le decía: --Ni lo intentes Si te aproximas a mi con esa intención, vas a recibir tal garrotazo, que nunca lo vas a olvidar.
El viejo entonces, se acercó, miró cariñosamente al muchacho y le dijo: --Ahora puedes irte. Ya aprendiste la lección. La moral, la ética y el servicio es algo que nace de nuestro estado de atención, de mantenernos siempre conscientes, siempre alertas. Cuando oímos nuestro corazón, siempre sabemos ser justos.
La ética nace de nuestra actitud de amor y de respeto con relación a los demás y a nosotros mismos; justamente a quienes venimos a servir. Es saber escuchar nuestro corazón y dejarlo guiar nuestros actos. Esa es pues la ética de quien sin esperar algo a cambio, sirve a los demás. Y colorín colorado esta Historia Antigua se ha acabado.
TALLER
- Qué representa para ti el joven príncipe?
- Que representa para ti el viejo maestro, de la historia?
- Qué significado tiene para ti “el garrote” y los garrotazos?
- Por qué crees que se relaciona la ética, la moral y el servicio, con un estado de atención, de alerta?
- Elabora un ejemplo en el que se vea, en la práctica, el cómo no estar atentos, vigilantes, en su relación con la ética, nos representa garrote.
- Vuelve a leer el primer párrafo: Que tiene de interesante?
Éxitos
Jorge Antonio Salazar Machado.
Instructor Ética
SENA RISARALDA
Centro Comercio y Servicios
No hay comentarios:
Publicar un comentario